Helga  Krebs

 .... Pintora, dibujante e ilustradora nacida en Alemania, criada y nacionalizada en Chile que llega a México en 1974. Es en Diciembre de 1976 cuando pisa por primera vez la cuidad de Hermosillo por actividades de su esposo, el historiador  Julio Montané. Todavía recuerda el calor de aquel diciembre acompañado de unos cielos de colores hermosos a la llegada a esta provincia, donde finalmente se queda.

   Helga define su obra "pintando". Ella la describe como pintura figurativa, de figuras humanas acompañadas de animales que logra fundir como una sola cosa, logrando una armonía natural. Pinta situaciones de amistad, solidaridad, lo que le pasa al hombre y a cualquier mamífero grande. Los animales que pinta los convierte en personajes profundos, que pueden llegar a ser terroríficos. Krebs busca llegar hasta el fondo del pensamiento y descubrir verdades más adentro de las verdades. En sus pinturas vemos lucha, dolor, placer, amor...una contraposición de sentimientos.

La obra de esta pintora chilena, se caracterizan por usar "ventanitas" o especies de hoyos en sus pinturas. Además de combinar los colores con trozos de radiografías. En algunas de sus obras vemos como le da ella misma,  a las tablas sobre donde pinta,  formas irregulares. Helga se siente muy juguetona al pintar, y busca ver hasta donde puede llegar con la figura sin chocar con ella misma.

.... Sobre sus peculiares ventanas en su obras,  Krebs explica que lo hace para incluir  un elemento en blanco y negro como un elemento gráfico en un ambiente de color con el no-color logrando una contraposición. Las radiografías que incluye la mayoría de las veces detrás de esas ventanas,  lo hace para abrir la figura y ver qué hay adentro logrando un choque visual.

Su inspiración es el mundo,  es el vivir, es la humanidad. Existen muchas cosas en el mundo que se tiene que expresar por la pintura, por el arte, dice Helga.  Esto más su interés por los problemas sociales, políticos, naturales, hacen que su obra sea intensa, así como Helga Krebs se autodefine. Su inspiración la logra desarrollando su vida interior a través de viajes, de la música, literatura, pintura y relacionandose con otras personas.

Esta mujer, que se siente ya mexicana, empezó con la pintura desde niña. Pintaba situaciones que se le iban ocurriendo y que iba plasmando sobre el papel. Cosa que no ha cambiado mucho, solo que ahora antes de comenzar una obra, hace bosquejos para organizar sus ideas.

Sus estudios de pintura fueron sólo de aspectos básicos, de composición, manejo de colores, etc, nada formal, solo algunas clases particulares. También estudió algo de música y dos años de medicina.
A pesar de tener casi 30 años de vivir en México, Helga dice no tener alguna influencia sonorense sobre sus pinturas. Sin embargo vemos que tiene algunas pinturas de muñecas mexicanas. Y dentro de sus colores favoritos se encuentran el morado, rojo, amarillos y los colores del desierto.
Helga Krebs define su arte, como un trabajo con el azar, que aprendes a dirigir, aunque a veces te dirige a ti también, que está lleno de sorpresas, accidentes y cosas no previstas.
Son cuarenta años los que esta pintora lleva trabajando. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas en museos, galerías universitarias, comerciales, gubernamentales, institutos culturales, galerías de sedes diplomáticas y escuelas en diversas ciudades del mundo como: Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Cuba, México, Estados Unidos, Italia, España, Bulgaria, Polonia, Alemania, Finlandia, Japón.






Poema que refleja las pinturas  de Helga Krebs...
Se murmura a gritos en el mundo de Krebs.
Ha sido encontrada la evidencia.
Invade de igual manera un silencio ensordecedor.
Todo esta inquietantemente quito entre los híbridos zoomórficos.
Se abre el caso.
Sobre la superficie finamente pintada y ensamblada se encuentra el cuerpo trazado.
Atado con líneas bien pensadas.
Se descubren heridas en zonas del recuerdo rojo.
Los planos de la escena se convierten en dividendo equilibrado, en un solo tajo como navaja en piel.
El cuerpo muestra signos de luz y sombra dando volumen al acto.
Denuncia un estado de composición muy avanzada.
Se levanta la sospecha de su cama de recelos.
Busca entre la duda y su creador.
La víctima yace en la superficie cálida de la mesa donde se ha celebrado el festín.
Los devoradores amables dejan entrever su alma hibridizada.
Les palpita el vientre enrarecido de ficción.
Ojos alados surcan la división del cielo.
No hay rumor en sus alas de juicio. Simplemente son testigos benevolentes que les gusta fijarse en todo. Les divierte internecidamente la visión.
Desde arriba piden su ración cotidiana de huesos, cubiertos de emoción.
Orden... Se despeja del área... Vuelve el alma al cuerpo y de  la muerte regresa la vida.
Se origina la mente para repetir el gran teatro.
De la armadura nace a tomar aire, a probar sol.
Atraviesa la escena con acción de danza burlesca.
Se encuentra el arma... Aun se siente calor en el pincel.
Aun pulsa el acto en nítida ejecución.
Hay cabellos de color blanco en él, se sospecha de ella.
Se sabe que gusta de la cirugía atómica y del rayo X.
Se le ha visto en zapatillas azules transitar en piernas migratorias que le pasean de vez en pez.
Se mueve en óxido de sueño resplandeciendo de blanco donde apunta el dardo.
La han visto bañar su noche en azul y rojo en forma de lago.
Se conduce lenta pero acertiva como cirujano.
Su móvil: destruir para construir.
Se aglomeran las figuras buscándose en la historieta del bien y del mal.
Muestran en el buscar de su anatomía en disección de garra.
¿Qué motivo les mueve para causar tanta histeria, para devorarse uno a otros?
Lo evidente no tiene por qué explicarse.
Todos se van...
Queda Helga en su mundo seductor.
Entre crímenes y glorias semihumanas, entre morbos que nos hermanan y acercan.
Dibuja y pinta a diario con técnica pulcra la suciedad que nos limpia.
Nos acuna en su regazo para gritarnos la canción que nos asusta.
Seduce con cantos al ojo, con una belleza que nos escupe nuestra fealdad.
Nos limpia la cara de niños temerosos y nos pinta la piedad en un acto generoso.
Helga nos devoró mientras tratamos de adivinar qué significa todo...
Ethel Cooke, enero 1999.


Sus obras más representativas son: "Semejante a una devoción" - "Nada más engañoso que las evidencias" - "El desorden de los factores no altera la lógica" - "Infierno de amor encarnizado" - "El origen de la mente" - "Cada día más tenue" - "El cielo dividido" - "De oxido mis sueños" - "Los restos del festin" - "Vuelve el alma al cuerpo", ente otras.

Actualmente Helga Krebs continúa pintando en suelo sonorense, algunas de sus obras se encuentran en colecciones privadas y públicas en diversos países.

 Helga Krebs
Tel. (62) 126648
Apartado Postal 1664
Centenario Sur 79
Col. Centenario
Hermosillo Sonora
Mexico CP. 83260
Fuente:
Entrevista hecha  por Jaime Del Real Juvera (IIS)
Verano 1999